El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su plan de imponer un arancel del 25% a las importaciones de México y Canadá sigue en marcha. Aunque su aplicación se pospuso hasta el 4 de marzo tras acuerdos sobre migración y seguridad fronteriza, el impacto económico de esta medida podría ser devastador para México.
Pero, ¿qué es un arancel y por qué debería importarnos? Vamos a desglosarlo.
Un arancel es un impuesto que un país impone a los productos que importa de otro país. Su objetivo puede ser:
Cuando un producto mexicano entra a Estados Unidos y enfrenta un arancel del 25%, su precio aumenta, lo que lo hace menos atractivo para los consumidores y empresas estadounidenses. Como resultado, se reduce la demanda y las exportaciones mexicanas sufren.
México y Estados Unidos tienen una relación comercial estrecha bajo el T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá). Este tratado busca facilitar el comercio, pero una medida unilateral como los aranceles de Trump podría provocar:
Como parte de las negociaciones, México aceptó militarizar la frontera y asumir responsabilidades en materia de seguridad. Sin embargo, en vez de fortalecer la economía nacional o combatir el crimen organizado que tanto daño hace a la estabilidad del país, el gobierno ha optado por concentrarse más en la estrategia publicitaria que en acciones concretas.
El verdadero problema no son solo los aranceles, sino la falta de una estrategia real para frenar el avance del crimen organizado. En lugar de enfrentar con firmeza a los cárteles, el gobierno de Sheinbaum ha seguido la política de "abrazos a los que dan balazos" de Andrés Manuel López Obrador, manteniendo una inacción real contra estos grupos.
Además, los vínculos de altos funcionarios del gobierno federal y políticos de MORENA con organizaciones criminales continúan surgiendo a la luz, mientras la violencia y la inseguridad siguen al alza.
Con un gobierno más preocupado por la propaganda que por la seguridad y el crecimiento económico, México se encuentra en una posición vulnerable. Si no se toman medidas contundentes, el país no solo sufrirá las consecuencias de estos aranceles, sino que seguirá siendo rehén de un crimen organizado que parece operar con total impunidad.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, anunció que su plan de imponer un arancel del 25% a las importaciones de México y Canadá sigue en marcha. Aunque su aplicación se pospuso hasta el 4 de marzo tras acuerdos sobre migración y seguridad fronteriza, el impacto económico de esta medida podría ser devastador para México.
Pero, ¿qué es un arancel y por qué debería importarnos? Vamos a desglosarlo.
Un arancel es un impuesto que un país impone a los productos que importa de otro país. Su objetivo puede ser:
Cuando un producto mexicano entra a Estados Unidos y enfrenta un arancel del 25%, su precio aumenta, lo que lo hace menos atractivo para los consumidores y empresas estadounidenses. Como resultado, se reduce la demanda y las exportaciones mexicanas sufren.
México y Estados Unidos tienen una relación comercial estrecha bajo el T-MEC (Tratado entre México, Estados Unidos y Canadá). Este tratado busca facilitar el comercio, pero una medida unilateral como los aranceles de Trump podría provocar:
Como parte de las negociaciones, México aceptó militarizar la frontera y asumir responsabilidades en materia de seguridad. Sin embargo, en vez de fortalecer la economía nacional o combatir el crimen organizado que tanto daño hace a la estabilidad del país, el gobierno ha optado por concentrarse más en la estrategia publicitaria que en acciones concretas.
El verdadero problema no son solo los aranceles, sino la falta de una estrategia real para frenar el avance del crimen organizado. En lugar de enfrentar con firmeza a los cárteles, el gobierno de Sheinbaum ha seguido la política de "abrazos a los que dan balazos" de Andrés Manuel López Obrador, manteniendo una inacción real contra estos grupos.
Además, los vínculos de altos funcionarios del gobierno federal y políticos de MORENA con organizaciones criminales continúan surgiendo a la luz, mientras la violencia y la inseguridad siguen al alza.
Con un gobierno más preocupado por la propaganda que por la seguridad y el crecimiento económico, México se encuentra en una posición vulnerable. Si no se toman medidas contundentes, el país no solo sufrirá las consecuencias de estos aranceles, sino que seguirá siendo rehén de un crimen organizado que parece operar con total impunidad.